| Corrida de Primavera |
Guadalajara 2000.- B.C.
Tangana en los tendidos
El Fandi, con tres orejas, abrió la puerta grande de la Muralla y fue el gran
triunfador de la corrida de Primavera de Brihuega
Ganaderías: Marteliña y La Casa de los Toreros(4º y 6º)
Enrique Ponce Julián López, El Juli Fandila, El Fandi Cuatro novillos de
Martelilla, y dos de la Casa de los Toreros parejos en presentación, abrochados
de pitones y sin fuerza, que duranron poco. ENRIQUE PONCE: dos pinchazo saltos,
estocada (silencio); estocada entera (oreja). El Juli: estocada tendida (oreja);
estocada casi completa (oreja). El FANDI: media, tendida (oreja); estacada
completa, rodó (dos orejas). Plaza de toros “La Muralla”de BRIHUEGA. 23 de abril
de 2005. Seis de la tarde viento desapacible y nublado. Casi lleno. En la lidia
del quinto novillo se enciende la luz artificial. Se guardo un minuto de
silencio al comienzo del festejo por la muerte de un empleado de la plaza.

Ahora que la fiesta del toro está en entredicho, en el ámbito político, lo peor
que puede pasar es que la violencia del público, tan habitual en el espectáculo
del fútbol, salte alos tendidos, dando argumentos a los que piensan que los
toros solo pueden gustar a energúmenos, faltos de cultura.
Así la anécdota que amargó una tarde entretenida y vistosa, en la que la falta
de famosos por fin centraba la atención sobre el coso de La Muralla, fue la
tangana inexplicable, cantosa y bochornosa, que protagonizaron un grupo de
des-aficionados, en el tendido siete, cuando Juli comenzaba con la muleta su
faena al quinto de la tarde. Se increparon, se insultaron y hasta se zarandearon
y más de quince minutos le costó al Guardia Civil, que a punto estuvo de recibir
un guantazo, convencer a los susodichos (un total de siete jóvenes botellón en
mano) que tenían que abandonar la plaza, aunque el abucheo del resto del
respetable era ya unánime. Mientras El Juli tenía aplazado su trabajo delante de
un toro que perdía el fuelle de un ritmo trabajado.
Este fue el mal sabor de boca. El bueno lo puso El Fandi que llegó con más que
ganas de agradar a los brihuegos y visitantes, sin remirar la categoría de la
plaza. En su primero, el tercero de la tarde, ya compuso una faena templada,
como premonición del arte que derrochó en el sexto y y tocó el primer pelo.
Puso a la plaza en pie en el tercio de banderillas, que parecía una exhibición
del “Cossío”, con todas las variedades concatenadas: al violín, en moviola y de
poder a poder. Hasta pidió un cuarto par que hubiera sobrado.
Con la capa lució verónicas, chicuelinas y una media con las rodillas en tierra,
para llegar a una faena de muleta pausada, medida y con riesgo, en este sexto
noble, al que toreó con la izquierda. El remate de una estocada segura y
certera, casi completa, le sirvió para otras dos orejas en una plaza generosa de
pañuelos, durante toda la tarde.
Enrique Ponce abrió plaza con un primer ejemplar de escasa condición, sin
esforzarse. Trató de equiparse en orejas a sus compañeros de terna ante el
cuarto, y con este instrumentó una faena a más, que recordó al Ponce de antes,
sin llegar a culminar y con mucho pico en la muleta. Como mató con el estoque
hasta la médula cortó oreja.
El Juli anduvo en su línea . Con el manso quinto, se mantuvo esforzado y
tratando de porfiar y sin embargo tuvo silencio pues el público estaba más
pendiente de la tangana que de la faena. Sí corto oreja con su primero, aunque
el lance no fuera tan lucido. Volvió a recibir pitos del público por no
banderillear.
ABC
El Fandi salió a hombros, pero El Juli puso la mayor calidad en Brihuega
JOSÉ LUIS SUÁREZ-GUANES/
BRIHUEGA (GUADALAJARA). Hubo tres toros asequibles de Martelilla: el lote de El
Fandi y el primero de El Juli. El Fandi tuvo una actuación espectacular con
capote y banderillas y estuvo seguro con la espada. Oreja y dos orejas fue su
balance. El Juli anduvo torerísimo y con calidad en su primero. Con el manso
quinto, se mantuvo esforzado sin que el público se lo tuviera muy en cuenta.
Cortó una merecida oreja y fue silenciado en el otro tras leve petición. Ponce
se limitó a salir del paso en el que abrió plaza y logró un trofeo tras una
labor taumatúrgica ante un cuarto imposible.
Pues vale, pues bueno...
www.burladerodos.com
CRÓNICA / BRIHUEGA (Guadalajara) -
Por: Mario Juárez , España
Domingo, Abril 24, 2005 01:07:00 Hora GMT
Casi lleno. Cuatro toros de Martelilla y dos (4º y 6º) de Casa de los Toreros,
terciados aunque correctos de presentación y desrazados aunque manejables.
Enrique Ponce, silencio y oreja. El Juli, oreja y silencio. El Fandi, oreja y
dos orejas. Se guardó un minuto de silencio por un operario de la plaza.

BRIHUEGA (Guadalajara, Esp.).- Cinco orejas se pasearon,
cinco. Y yo me aburrí como una ostra. A veces el teletipo de agencia, la fría
reseña, engaña más que un trilero, y en esta ocasión pasó eso. Cinco orejas
pasearon, tres de ellas un torero que salió a hombros, y yo, sin embargo, que
acudía ilusionado y motivado a los toros, me aburrí.
La verdad es que hoy se me chafaron muchos de mis argumentos en la pugna que
mantengo con algun compañero por la defensa de estos festejos en los pueblos.
Pese a la disparidad de criterios, si en algo coincidimos, es que sin toro no
hay emoción ni espectáculo, y hoy los de Martelilla y Casa de los Toreros -toda
una declaración de intenciones el nombre de la vacada-, se encargaron de sumar
más argumentos a los que ya teníamos.
El encierro, terciadito pero bien presentado para una plaza como Brihuega -ojo,
de tercera categoría- no tuvo raza por ningún lado. Lo mismo es que Gonzalo
Domecq se la queda en el campo y la vende aparte, pero hoy a la alcarria no se
le ocurrió, ni por asomo, mandar una mínima dosis. Más que toros bravos,
aquellos parecían dóciles animales de compañía. Y ahí, desgraciadamente, la
Fiesta pierde su emoción y su encanto.
¿Estuvieron mal los toreros? no. ¿Estuvieron bien? tampoco. Dejémoslo en
correcto. Tampoco se podía estar de otra forma. Ponce no se complicó la vida con
el primero y estuvo en enfermero con el cuarto. Habitual en él. Nunca le tocó la
muleta, le sobó hasta decir basta y consiguió pegarle pases. Buenos pases, pero
sin emoción. El animalillo embestía al trote cochinero, y aquello no llegaba a
nadie. Quizá por eso dos prefirieron liarse a tortas en el tendido...
¿Rayó a gran altura El Juli? no. ¿Lo hizo mal? tampoco. Estuvo en profesional.
Tapó muchos defectos de sus toros. Al primero lo toreó casi en exclusiva con la
mano diestra, en una faena de más a menos, con muchos detalles sueltos y toreo
en la media altura, cuidando al desrazado animal de Martelilla. El quinto se
defendió constantemente a consecuencia de su poca fuerza, y Julián estuvo
voluntarioso con él.
Salió a hombros El Fandi, pero no será un triunfo que recuerde por mucho tiempo.
En estas plazas, las ganas del granadino, su variedad capotera y su espectáculo
en banderillas -incluso cuando se caen cuatro palos en un toro- le entreabren la
puerta grande. Por comparación con el resto, se llevó los dos animales menos
desrazados de la tarde, pero tampoco fueron un dechado de transmisión.
Bullidor con el capote en el saludo a los dos toros -largas cambiadas
incluidas-, destacó en el tercio de banderillas al sexto, donde clavó hasta
cuatro pares. La faena de muleta al tercero fue de más a menos, en un trasteo
irregular en el que predominó la mano diestra. El sexto transmitía algo más, y
El Fandi lo dejó llegar con algo más de distancia. Lo mejor llegó en las series
al natural, donde Fandila lo llevó largo en un par de tandas. Sin embargo,
fueron los rodillazos y molinetes finales los que despertaron al público e
hicieron que, pese a un bajonazo, se pidieran -y cortasen- las dos orejas.
Y mientras Fandila salía a hombros, mientras los toreros declaraban que habían
estado muy bien, yo había perdido los argumentos en mi debate con los compañeros
del portal y, encima, me había aburrido como una ostra. Y a todo ésto, los
artistas contentos... Pues vale, pues bueno.