La Junta protegerá los restos de lo que fue la mezquita de Brihuega

 

 

El edificio, documentado como iglesia de San Simón, data de los siglos XIII-XIV y pasó a ser propiedad privada con la Desamortización de Mendizábal
 

26-11-04.-- Guadalajara  2000.-- Ángeles Oliver

 
La Comisión de Patrimonio ha aprobado iniciar el expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) la antigua iglesia de San Simón de Brihuega, un edificio que, según algunos autores, pudo haberse levantado sobre la antigua mezquita de esta localidad alcarreña.  

Datado entre los siglos XIII-XIV, se trata de un pequeño templo mudéjar de estilo Toledano cuyo ábside –al que se accede por un arco apuntado con un rosetón en la parte superior– ha quedado al descubierto al derribar un inmueble que amenazaba ruina. El resto del edificio permanece dentro de dos viviendas de propiedad privada, actualmente habitadas.  

Según ha explicado la delegada de Cultura, Riansares Serrano, el templo “estaba perfectamente documentado como iglesia de San Simón”, si bien el edificio pasó a manos privadas con la desamortización llevada a cabo por Mendizábal en la primera mitad del siglo XIX.  

El inicio de los trámites para su declaración como Bien de Interés Cultural lleva implícita la protección inmediata del inmueble y su entorno, de manera que, independientemente de la decisión final que corresponde al Consejo de Gobierno, los propietarios están obligados “a protegerlo y conservarlo de forma adecuada, según la Ley de Patrimonio Histórico, de manera que todas las obras o reparaciones que se propongan deben contar con la autorización explícita de Patrimonio”, según afirma la delegada de Cultura, quien indica que “al margen de algunos problemas de grietas, el estado general de conservación, aunque no es óptimo, es bueno”.  

El alcalde de Brihuega, Jaime Leceta, ha expresado su satisfacción por el inicio de los trámites para declarar BIC la iglesia de San Simón y apunta que desde 1986 “estaba protegida como monumento en las normas subsidiarias de Brihuega”.  

Por su parte, la delegada de Cultura señala que el Ayuntamiento briocense “debe cooperar en la conservación, adoptando medidas que eviten su deterioro, teniendo en cuenta que desde el mismo inicio del expediente, el bien debe estar protegido”.