| Ferias 2004 |
“PROHIBIDO RECORTAR A LOS TOROS”
Este es el cartel que figura en la balaustrada del balcón que preside la Casa Consistorial junto a las enseñas preceptivas. Esta no es una exhortación baladí: en Brihuega a los toros se les quiere y con este veto se invita a los mozos y mozas a no dañar la zoomorfología del toro, porque los movimientos de los animales también son limitados y los recortes obligan a los astados a adoptar unas posiciones que dañan gravemente su estructura ósea.
Después de anochecer del pasado viernes la Banda de Música Municipal como ya es tradicional, iniciaba el pasacalles llamando a los lugareños a salir de sus casas para entrar en ambiente, huele a toro, son las Ferias.
Las verbenas han ocupado, como no puede ser de otra forma, una buena parte de la programación musical y en la que se manifiesta cada año una verdadera barahúnda no por la confusión, sino más bien por la algarabía provocada por el gentío que este evento concita en una carpa habilitada en el Parque de las Eras, ya que estas fechas no están para realizar presunciones con las licencias climatológicas.
LA BONANZA CLIMATOLÓGICA CONTRIBUYE AL ÉXITO DE PARTICIPACIÓN Y DE COLORIDO DE LAS FERIAS 2004.
Organizadas por una Comisión popular y sufragadas por todo el vecindario e hijos de la Villa. No se escatiman esfuerzos, por parte de esta comisión que se encarga de todos los trabajos y de que la maquinaria festiva funcione. La mayoría de los actos son ya tradicionales, pero cada año se intenta innovar un poco, organizar un evento diferenciador. Ardua tarea la de preparar desde el pregón, la fiesta infantil, los pasacalles, con Gigantes y Cabezudos, incluida la Banda de Música Municipal, las verbenas, los fuegos artificiales, los actos culturales, la comida popular y la chocolatada del domingo, pero sobre todo, el Encierro por las calles.
Los toros y la música protagonistas en las ferias de brihuega.
Durante el pasado fin de semana se han celebrado en Brihuega, las ya tradicionales Ferias de octubre, las que otrora honraban a S. Rafael. Su origen se remonta de forma secular al medievo, cuando en la plaza del Coso en estas épocas se celebraban los mercados posteriores a las cosecha y en los que se comenzaba a preparar la siguiente temporada antes de entras en aquellos duros inviernos que aislaban a las poblaciones y hacía impracticables los caminos.
Un año más los toros y la música han sido los protagonistas de las ferias de Brihuega, amén claro está, del colorido y ambientación que proporcionan las más de cuarenta peñas.
Las gentes de lugar se hacen lenguas del tiempo que ha hecho estas Ferias. Generalmente en estas fechas los fríos y las lluvias otoñales han imperado, sin embargo no han sido óbice para disfrutar del estas fiestas populares, tradicionales y arraigadas en el acervo cultural de esta villa.
Al igual que ahora, la plaza del Coso de otrora era un hervidero de gentes procedentes de todos los lugares de la vasta geografía de aquella Iberia, que con motivo de mercar productos, aperos, y toda aquello que se puede trocar, desde la picaresca hasta el amor mercenario, ambientado todo con babélicas voces, algarabía de la ciudadanía y música tañida por los mejores juglares. Ora es el tiempo de toros y música, las gentes acuden a la diversión. Las peñas calientan el ambiente con sus coloristas indumentarias y danzando al ritmo de la música.
Aún para mañana, que en Brihuega es fiesta local quedan las atracciones infantiles y la recuperación de una ferias vividas con gran intensidad.
LOS TOROS POR LAS CALLES DE BRIHUEGA. La enfermedad de la lengua azul apunto de suspender los encierros.
Tres encierros por las calles más tradicionales de Brihuega (uno el sábado por la tarde y dos el domingo, por la mañana y por la tarde) seis utreros reglamentariamente despuntados que pastan en la finca de María Luisa de la Serna en Buitrago de Lozoya (Madrid). El encaste de esta ganadería es “Santa Coloma” los que ha priori podía dar buenas sensaciones.
El juego dado ha estado bien, aseado en líneas generales. La proliferación de mozos, sobre todo, en el de la tarde del sábado, hacía casi imposible el lucimiento en las diferentes carreras. Cabe resaltar la ausencia de heridos por asta de toro, aunque las asistencias y han atendido contusiones de diversa índole, pero que no ha revestido gravedad.
En la tarde del sábado según fuentes oficiales había en Brihuega más de diez mil personas para presenciar el Encierro.
“CUARENTENA DE LA CABAÑA BRAVA POR LA LENGUA CATARRAL”
En este orden de cosas cabe señalar el esfuerzo realizado por la comisión organizadora de los festejos porque debido a esta cuarentena los ocho animales contratados para los encierros de la ganadería de Sopeña el pasado viernes, 22 de octubre no se les podía movilizar de la finca.
Esta cuarentena que afecta ya a varias comunidades autónomas obligó a los organizadores a buscar una pronta solución que se encontró en la provincia de Madrid aunque se barajaron otras alternativas, que no eran muchas dada la premura con la que había que actuar para ala celebración de estos festejos.
Todo quedaba solucionado al mediodía del viernes. La rápida respuesta en esta gestión de la Comisión organizadora de este año es digna de ser mencionada y justo es reconocerlo y agradecer el esfuerzo realizado; porque los briocenses han estado muy cerca de quedarse sin toros en esta edición de la Ferias 2004.
© Avelino González Vega.