La tribuna de Guadalajara

 

Atalaya Provincial

Brihuega.


Esta provincia esta llena de ilustres tres ruinas que no sirven para nada pero, eso sí, son monumentos legalmente protegidos -¿por quién?- y verdaderas joyas arquitectónicas y esto puede ocurrir, al paso que vamos; con la Real Fábrica de Paños de Carlos III en Brihuega. Visité este edificio, por primera vez, hace más de 20 años y Ya estaba abandonado y en ruina. Hoy todo sigue igual y si la oposición de Brihuega se empeña puede seguir así por los siglos de los siglos, en ruina total o arruinando al municipio, si algún día tiene que rehabilitarlo como propietario que es dé la mitad del inmueble.

El castillo de Sigüenza, era una ruina absoluta, ruina monumental e histórica, cierto es, pero ruina al fin y al cabo, no sé si con mucho o poco valor monetario, que no servía ni para encerrar ovejas hasta que llegó Fraga y decidió crear un Parador Nacional. Desde entonces Sigüenza ha desarrollado un sector turístico y hostelero de primera magnitud y es todo un negocio para la ciudad del Doncel. Si una empresa quiere comprar la Real Fábrica de Paños de Brihuega. en  ruina y propiedad de una docena larga de propietarios a los que milagrosamente ha puesto de acuerdo, hará muy bien el ayuntamiento  en venderlo, ¡que dijo en  venderlo, hasta regalarlo o cederlo en cien años vista!. si ce reconstruye para hacer un hotel de lujo, porque  el municipio se quitará un verdadero problema de encima el edificio no acabará cayéndose del todo y el pueblo de Brihuega será el verdadero beneficiario con los servicios   que precisa y el empleo que genera un hotel así a las puertas de Madrid, en el que se aojarían principalmente turistas de alto nivel adquisitivo.
Esta es una oportunidad de las que sólo se presenta una en la vida. El precio de un edificio singular en estado de abandono como éste vale lo un comprador quiera pagar, ni más ni menos, y hasta bien vendido estaría por un céntimo de euro si realmente se logra restaurar, para lo que hará falta una inversión multimillonaria, y se destina a una instalación hotelera que acabará beneficiando a todos los briocenses. Luis de Grandes le falló al alcalde, ojala que los concejales briocenses la política mal entendida no acaben fallándole a todo el pueblo de Brihuega, el dinero es miedoso. .