Polémica por la cesión del convento San José para un museo de miniaturas

 

 

El alcalde niega las supuestas irregularidades que denuncia el PSOE
 

Guadalajara 2000.-
 

Ángeles Oliver

 

El acuerdo de cesión de uso del antiguo convento de San José, en Brihuega, para la instalación de un museo de miniaturas, ha suscitado polémica en el Ayuntamiento. Mientras el Grupo Socialista denuncia presuntas “irregularidades administrativas y jurídicas” y estudia la posibilidad de acciones judiciales, el alcalde briocense, Jaime Leceta niega tales extremos.

Según el portavoz del PSOE, Isaac Alonso, aunque su grupo no se opone a la iniciativa, el acuerdo adoptado por el Pleno “es una chapuza administrativa que abre la posibilidad de que el pueblo de Brihuega deje de disfrutar de un edificio emblemático, permitiendo que alguien se beneficie por encima de los derechos de los ciudadanos”.

Alonso afirma que el convenio “otorga una cesión de uso por 25 años para la empresa que pondría en marcha el museo, por lo que el Ayuntamiento percibiría del orden de 75 a 100 entradas anuales”. Los socialistas creen que el acuerdo “es ambiguo” y recuerdan que “ la Ley exige que se perciba como mínimo un 6 por ciento de la valoración total de la propiedad en concepto de canon que deberá tener la consideración de tasa”.

Desde el PSOE también se denuncia la ausencia de una memoria explicativa sobre el desarrollo del proyecto que marque las pautas a seguir para su puesta en marcha. “Se entrega un monumento por 25 años a cambio de 75 entradas al año”, critica Alonso, que considera que el acuerdo es “regresivo para el pueblo y beneficia a un empresario en detrimento de los vecinos”.

Desconocimiento

Frente a las críticas del PSOE, el alcalde defiende el convenio que se firmará con la empresa Mundo de Max S.L. para la puesta en marcha –calcula que en un plazo máximo de dos años– de un museo de miniaturas en el antiguo convento del siglo XVIII.

Leceta recuerda que se trata de una cesión de uso, no de una concesión, y afirma que el acuerdo que se plantea incluye el compromiso de la empresa de rehabilitar el edificio. En este sentido, el alcalde explica que el Consistorio ha pedido subvención para esta actuación a través de la mancomunidad “Riberas del Tajo” y del Proder gestionado por Fadeta. “Con ello se cubrirá parte de la inversión y el resto será aportado por la empresa”, indica Leceta, que reprocha al PSOE su desconocimiento sobre el proyecto de restauración del inmueble.

“Existe un proyecto completo aprobado por la Comisión de Patrimonio y una memoria que desglosa la primera fase, valorada en algo más de 94 millones de pesetas, que es la que inicialmente se va a ejecutar”, afirma el regidor, quien también indica que “cuando el PSOE gobernaba en Brihuega se hizo una rehabilitación de este inmueble sin proyecto, ni licencia municipal, ni autorización de Patrimonio.... Cuando hablan de irregularidades y chapuzas, que se fijen primero en sus actuaciones”.

El museo

El museo de miniaturas que se quiere instalar en Brihuega es una iniciativa de la familia Max, un ilusionista oriundo de Brihuega que a lo largo de sus viajes por el mundo fue adquiriendo miniaturas hasta reunir una colección de más de 32.000 piezas, muchas de ellas reproducciones de obras de arte, además de una colección de casas de muñecas. Ahora, un sobrino de aquel ilusionista, que heredó parte de la colección quiere llevarla a este municipio alcarreño.

El alcalde briocense cree que “no se puede perder esta oportunidad, que contribuirá a la promoción de Brihuega”.