LAS ERMITAS

En el paisaje alcarreño son características las ermitas. Sin embargo, no existe ninguna en Brihuega.

Lo cierto es que no siempre fue así. En 1753 el Catastro el Marqués de la Ensenada señalaba que había seis ermitas (aunque sólo nombraba a cinco): Vera-Cruz, Santa Quiteria, San Roque, San Lázaro y San Simón. Sin embargo, y para Simón Pardo, se ajusta más a la realidad la existencia de 8 ermitas. Ahí va una breve descripción de cada una de ellas:

San Lázaro. Se situaba a media ladera del camino que iba a Pajares. Es difícil determinar el lugar exacto pero el hecho de que exista una fuente de San Lázaro y a 300 metros de ella un risco que parece una edificación hace pensar que ése era el lugar en el que se situaba.

Santa Quiteria. Se emplazaba en Valdelamadera a mitad de camino de Villaviciosa.

Santa Lucía. Su emplazamiento primitivo se encontraba en el lugar que hoy ocupa la rotonda de la Fábrica de Paños. Al construir dicho edificio, se obligó a la Hermandad de dicha ermita a edificar de nuevo cincuenta metros más alejado de la rotonda. Posteriormente esta ermita formó parte de la Real Fábrica, y se constituyó como una capilla privada dentro de la misma. Finalmente, y debido al mal estado de conservación en el que se encontraba, se hundió en los años 60.

Vera-Cruz. Se encontraba en el lugar que hoy ocupa el edificio de la Guardia Civil. Se supone que en este lugar fue donde Felipe V oyó misa en 1710 mientras se encontraba luchando por el trono en la Guerra de Sucesión. La ermita de la Vera-Cruz desapareció en 1804 cuando fue demolida al encontrarse en el trazado de la futura carrera de Torija a Masegoso. Desde entonces se trasladaron los pasos al sótano del castillo, conservándose el nombre.

Santo Cristo de Santa Elena. No existen restos de dicha ermita, pero parece ser que se encontraba en el camino que unía Brihuega con Toledo, es decir, por Cozagón, a la altura de la fuente del piojo.

San Simón. El lugar en el que se encuentra en la calle Mayor, aunque si bien está ubicada entre casas particulares. Se trataba de una arquitectura mudéjar, con arcos de herradura y un ábside semicircular. El acceso al edificio se hacía desde la plaza del mismo nombre. Hay discusión sobre si antes de ser iglesia fue mezquita o sinagoga. Sin embargo, parece ser que fue la mezquita se menciona en un documento del siglo XV. En este lugar se veneraba una imagen de la Virgen de la Antigua.

Santa Ana. Fue la ermita más importante de Brihuega. Se encontraba cerca de la antigua fábrica de azulejos, a cuatro kilómetros de Brihuega. Probablemente fue construida a la par que el Arco de Cozagón puesto que en los restos coinciden algunas señales de los canteros. En este lugar fue donde se firmó la paz entre Brihuega y Romancos, que había durado 180 años de pleitos por disputarse ambos municipios los términos de Valdehita, Valdelacueva y Monte-Mayor.

San Pedro. Fue parroquia hasta principios del siglo XVII. Su archivo se conservó hasta 1936 en la Iglesia de San Miguel. Según fuentes históricas, era de pequeñas proporciones.

Laura Corral Pastor

Bibliografía:

Estampas briocenses. Historia de Brihuega. Jesús Simón Pardo.

Brihuega. Jardín de la Alcarria. Antonio Herrera Casado.-