ORDENANZAS MUNICIPALES DE 1884

FORMADAS POR EL AYUNTAMIENTO PARA EL RÉGIMEN DE ESTA POBLACIÓN Y SU TÉRMINO JURISDICCIONAL

Señores que componen el Ayuntamiento

Alcalde-Presidente .-  D. Miguel Retuerta del Castillo

Primer Teniente Alcalde.- D. José del cerro Sanz

Segundo Teniente Alcalde.- D.   Gregorio Plaza y Cepero

Regidores.-D. Diego Cepero Barriopedro

                   D. Ramón Serrada y Pérez

                   D. Luciano Ruiz y Fernández

                   D. José González y Pérez

                   D. Juan de Perojuan Ortiz (Síndico)

                   D. Tomás Ortega y Gordo

                  D. José del Amo y Ochoa

Secretario.- D. Julián Concha y Rodríguez

Autoridades municipales.

Artículo 1.- Según la Ley Municipal de 2 de Octubre de 1877, vigente en la actualidad, el Ayuntamiento de Brihuega, en la provincia de Guadalajara, se compone del Alcalde-Presidente, dos Tenientes y nueve Regidores.

División del término municipal.

Art. 2.° La villa de Brihuega se divide en dos Distritos; compuesto el primero de las calles del Coso, Plaza, Callejón de los Lucios, Travesía de la Botica, Armas, Aceitería, Reja Dorada, Umbría, Hisopo, Cantarranas, plazuela de Merino, Oscura, Rubio, Cuerpo Santo, Bernardas, Fuentecilla, callejón de Cenizo, plazuela de San Felipe, callejón de Ídem, Santa Lucia Baja, Santa Lucia Alta, Huertas Baja, Huertas Alta, paseo de la Fábrica, Panadero, Sinoga, Travesía de la Cárcel, Tenerías Baja, Tenerías Alta, Barranco, San Miguel, callejón de San Miguel, Monjas Jerónimas, Canales, Berral, Ledancas, Guía, plazuela de la Guía, San Francisco, plazuela de Ídem, Alojería y Matadero.

El segundo Distrito, en que ejercerá sus funciones el otro Teniente de Alcalde, se compone de las calles del Saúco, Estrella, Solana, Pozabón Baja, Idem Alta, Higuera, Cueva, Frailes, Costanilla de San Juan, callejón de Ídem, Cantón,San Juan Baja, Ídem Alta, Barrio-nuevo Alta ,Ídem Baja, Tesorero, Portales de Chapero, Fragua, Ceniceros, callejón del Portillo, Ciego, Tinte, plazuela de San Simón, Atienza, Peral, portales del Césped, plazuela de Herradores, Cadena, paseo de las Heras, Arbollón, Costanilla de Asenjos, callejón de idem, carraita, Viento, Val, Moral, Rincón y Extramuros.

 Se advierte al vecindario que los Tenientes ejercerán autoridad propia en su Distrito, y de consiguiente, cualquier falta de respeto qué contra ellos se cometiera, lleva consigo la formación de causa.

Tabernas, cafés y billares.

Art. 3.- Las tabernas, cafés y billares públicos se cerrarán desde 1.° de Octubre a 31 de Marzo, a las nueve de la noche, y á las diez en los meses restantes, bajo la multa de 2 á 8 pesetas. 

Art. 4º.- Se prohíbe expender bebidas falsificadas, adulteradas ó mezcladas con sustancias nocivas ó mal sanas, bajo la multa de 5 á 20 pesetas recomienda que tanto las vasijas, como mesas y demás efectos del Establecimiento, se hallen con la mayor limpieza, como asimismo el local, bajo la multa de 1 á 4 pesetas.
Mercados.

Art. 5.° Los mercados se celebran los jueves y domingos, no pudiendo los que concurran á ellos poner á la venta sus géneros ó mercancías en otros puntos que los destinados expresamente para ello por la Autoridad local, y lo mismo sucederá en las ferias, bajo la. multa de 1 á 10 pesetas.

Art. 6.° Descargados los géneros ó mercancías, se trasportarán las caballerías al sitio destinado á este objeto, á menos que se les traslade á posadas ó casas particulares, con el fin de que no sé dificulte la libre circulación de las personas por el mercado y asimismo para evitar percances y desgracias: los contraventores incurrirán en la pena de 50 céntimos á 2 pesetas.

Art. 7 ° En el mercado no podrá hacerse uso de otras pesas y medidas que las legales, debiendo tener las balanzas y demás medidas siempre aforadas, contrastadas y bien limpias, y hacer los pesos ó mediciones ala vista del comprador, bajo pena de 1 á 6 pesetas.

Art. 8.° Los que tuvieren puestos fijos en el mercado conservaran siempre bien limpio el espacio que ocuparen, y cuidarán de no tener á la venta artículos averiados. No se arrojarán despojos, paja ó basuras á los tránsitos ó callejuelas destinadas á la circulación bajo multa de 1 á 5 pesetas. 

Fiestas populares.

Art. 9.° No se podrán disparar armas de fuego, cohetes, petardos fuegos artificiales dentro de la población sinos, carretillas ú otros fuegos artificiales dentro de permiso de la Autoridad, bajo multa de 2 á 15 pesetas.

Art. 10. En los días de carnaval se permitirá andar por las calles con disfraz, careta ó máscara, pero se prohibe llevar la cara cubierta después de anochecer, sopena de multa de 2 á 10 pesetas.  

Art. 11. Se prohíbe igualmente usar para los disfraces de trajes que imiten la magistratura, los hábitos religiosos, los de las órdenes militares ó los uniformes que estén designados á ciertas y determinadas clases oficiales, bajo multa de 1 a 10 pesetas.

Art. 12 Se prohíbe así mismo á las máscaras todo acto que tienda a ofender la religión, la decencia ó las buenas costumbres.

Art. 13. No se permite que en los días de carnaval se pongan mazas á las personas ni que se arroje á nadie agua, harina ceniza, ú otros objetos, materias ó sustancias que puedan ensuciar ó causar daños.

Art. 14. Tampoco se podrá hacer uso por las máscaras de tambores, cencerros ú otros instrumentos que produzcan ruido y molesten al vecindario.

Art. 15. Los enmascarados que faltaren a cualquiera de las prescripciones contenidas en los artículos anteriores ó á lo dispuesto por los bandos, reglamentos u órdenes vigentes de la Autoridad, serán detenidos inmediatamente por los agentes de aquélla y puestos á su disposición para los efectos que hubiere lugar, además de imponerles, la multa de 1 á 10 pesetas.

Fiestas religiosas.

Art. 16. (Suprimido,) Art.17. (mem.)

Art. 18. Las calles y plazas por donde hayan de pasar las procesiones de Semana Santa y demás que tengan lugar durante el año, deberán estar perfectamente barridas, siendo responsables los vecinos de las casas que no observasen al efecto las reglas dictadas sobre limpieza pública en las presentes Ordenanzas.

Art. 19. Los vecinos de las casas de la carrera que las procesiones hayan de llevar, adornarán sus balcones y ventanas por medio de colchas, ó en la forma más esmerada que sea posible.

Art. 20. Las personas que se hallaren en la carrera ó sus inmediaciones deberán tener la cabeza descubierta desde que empiecen hasta que acaben de pasar las procesiones por el sitio en que se encuentren; se abstendrán de fumar, de hablar en alta voz y de ejecutar actos ó hacer ademanes contrarios al respeto que se merecen las cosas ceremonias sagradas: los que faltaren al cumplimiento de este articulo, incurrirán en la multa de 1 á 10 pesetas.

Art. 21. Se prohíbe blasfemar contra Dios y los Santos, maldecir y proferir palabras contrarias á la moral, decencia y buenas costumbres.

De las inhumaciones.

Art. 22. No podrá darse sepultura á ningún cadáver antes de transcurrir por lo menos veinticuatro horas.

Art. 23. Los cadáveres podrán tenerse en las casas hasta la preparación del entierro, a menos que el facultativo ordenase la pronta traslación a la Capilla del cementerio que está destinada deposito, en vista de síntomas de descomposición del cadáver o de otras causas que pudiesen influir en la salud pública. En el caso de que exista en la población alguna enfermedad epidémica, todos los cadáveres serán depositados en la Capilla inmediatamente que fallezcan en cuyo recinto podrá velarles su familia ó las personas que ésta designen

Art. 24. Los cadáveres que no sean enterrados en nichos, panteones especiales, serán inhumados en las sepulturas del cementerio, cada una de las cuales habrá de tener siete pies de longitud, tres de latitud y cinco de profundidad, por lo menos. Las de los niños tendrán divisiones proporcionales según la edad. 
Art. 25. No podrá abrirse sepultura alguna ni enterrar en ella otro cadáver hasta que hayan trascurrido seis años desde que se enterró el último. Las infracciones que se cometan en este capítulo serán castigadas con la multa de 2 á 20 pesetas. 

Rondas, alarmas y cencerradas 

Art. 26. Se prohíbe producir alarmas en el vecindario por medio de disparo de armas ó petardos, gritos, voces subversivas , toque de campanas ó en cualquiera otra forma semejante.

Art. 27. se prohíben las rondas, músicas ó serenatas sin permiso escrito de la Autoridad, las canciones y voces estrepitosas de noche por las calles que puedan perturbar él sueño y la tranquilidad de los vecinos, y los cantares obscenos ó, subversivos.

Art. 28. De la misma manera se prohíbe el dar cencerradas á nadie, ya sea de dia ó de noche, bajo ningún pretexto. 

Art. 29. se prohíbe en general durante la noche todo ruido de cualquier clase que sea que pueda molestar al vecindario turbar su reposo: se castigarán estas contravenciones con multa de 2 á 12 pesetas. 

Anuncios y carteles públicos.  

Art. 30. Los que quisieren fijar avisos ó carteles con anuncios de ventas, comercios, industrias ó de cualquier otra clase, obtendrán antes permiso de la Autoridad, presentando al efecto á la Alcaldía un ejemplar firmado por los interesados, á fin de evitar que se coloquen en ningún sitio público anuncios ó carteles inconvenientes y contrarios al orden y la moral, bajo multa de 2 á 10 pesetas. 

Pesas y medidas:

Art. 31. No se permitirá el uso de otros pesos y medidas que los reconocidos en las leyes vigentes del pais.

Art. 32. Los pesos y medidas deberán estar siempre limpios y contrastados, de lo cual cuidarán escrupulosamente los comerciantes v vendedores.

 Art. 33. Las pesas y medidas alteradas ó dispuestas con cualquier artificio para defraudar al público, serán decomisadas y castigados sus dueños ó conductores con arreglo al Código penal.

Art. 34. Se prohíbe igualmente tener, aunque no se los use, pesos y medidas que no sean del sistema métrico en los almacenes» tiendas, fábricas, casas de comercio, ferias, mercados y plazas.

Art. 35. todo comerciante y vendedor cuidará de tener siempre sus pesas y medidas bien ateridas y esmeradamente limpias.

Art.36. Periódicamente, cuando la Autoridad lo juzgue oportuno, se procederá por si ó por medio de sus dependientes á la inspección y reconocimiento de las pesas y medidas, y todas las que se hallaren faltas ó cortas serán decomisadas y recogidas. Serán castigadas las faltas en que se incurra en este capitulo con la multa de 2 á 15 pesetas.

Alumbrado.

Art. 37. cuando por un acontecimiento notable ó por circunstancias especiales lo disponga la Autoridad local, tendrán obligación todos los vecinos de colocar, cuando menos, una luz en cada ventana 6 balcón de los de su casa durante la noche, bajo pena de 1 á 5 pesetas.

Art. 38. El alumbrado público se costeará por el Municipio, conservando, por lo menos, los cuarenta y cuatro faroles que hoy existen, y mejorarlo, si los fondos lo permiten.

Mendicidad.

Art. 39. Se prohíbe á los mendigos forasteros pedir limosna en la población por más de tres días. Los que contravinieren serán detenidos y enviados por tránsitos de justicia al pueblo de su naturaleza ó al de su residencia habitual.

Art. 40. Se permitirá pedir limosna á los pobres vecinos ó domiciliados en esta localidad que no tuvieren otro recurso; pero quedando facultado el Ayuntamiento para impedirlo á los que, á su juicio, no lo necesitaren. 

Vía pública.

Art. 41. Se prohíbe dejar en las calles escombros abandonados que entorpezcan la circulación ó puedan dar ocasión á desgracias.

Art. 42. Cuando por necesidad inevitable se tuvieren que dejar en la vía pública durante la noche depósitos de materiales ú otros objetos de su índole, ó no quedara expedita por cualquier motivo, se colocará en los puntos interceptados uno ó más farolillos encendidos v en forma que pueda verse desde lejos

Art. 43. Para establecer puestos de vendeduria ó paradas en las calles, y para todo lo que se refiere á utilizar la vía pública, con mesas, banastas, cajones, escaparates y demás, será preciso obtener previamente el permiso de la Autoridad local para que le designen el punto en que habra de situar el puesto y el espacio que podrá ocupar

Art. 44. Lo dispuesto en el articulo anterior se entenderá lo mismo para los puestos fijos que para los amovibles, con el fin de evitar el que e se interfiera la libre circulación de los transeúntes

Art. 45. Para tener escaparates ó muestrarios salientes y amovibles en las tiendas y comercios, es necesario obtener licencia dé la Alcaldía. 

Art. 46. Queda prohibido ejecutar excavaciones en la vía publica con cualquier objeto que sea sin obtener previamente permiso del Alcalde.  

Art. 47. Cuando sé hagan excavaciones en la vía publica, sé colocarán farolillos durante la noche para evitar perjuicios á los transeúntes.

 Art. 48. Queda prohibido proceder á la construcción, á la demolición ó á la reparación de las paredes fronterizas ó de las que cierren los edificios y terrenos lindantes con la vía pública sin haber antes obtenido el correspondiente permiso del Alcalde en toda regla 

Art. 49. Al ejecutar la demolición de paredes ó edificios se impedirá el paso por aquel punto por los encargados de ejecutar la obra á fin de evitar desgracias á los transeúntes.

Art. 50. Los andamies que se colocaren para ejecutar obras en edificaciones se montarán con toda solidez y con las precauciones necesarias para prevenir y evitar la caída de los operarios ó de los materiales ó escombros á la vía pública.

Art. 51. Todos los dueños de edificios que amenazaren ruina por cualquier motivo, darán parte inmediatamente al Alcalde.

Art. 52. Las contravenciones á este capitulo se castigaran con las multas del á 15 pesetas, según los casos, sin perjuicio de exigirá los infractores la responsabilidad en que pudieran incurrir por sus descuidos ó por las desgracias que sus faltas produjeran.

Carruajes y caballerías

Art. 53. No se permitirá atar caballerías en las rejas ó puertas; de las casas estorbando el paso.

Art. 54. Queda prohibido á toda persona que monte caballos, mulos, etc., conducir estos animales dentro del la población á paso que no sea el ordinario, para evitar atropellos y desgracias.

Art.55. Las caballerías que tuvieran el vicio de cocear, deberán ser conducidas con gran cuidado y avisar sus conductores a los transeúntes para qué se retiren: las caballerías que tengan la costumbre dé morder, deben de llevar bozal.

Art. 56. Se prohíbe á los conductores de carruajes y carros el correr por la carretera en lo qué cruza la población.

Art.57. Las caballerías que por cualquier motivó se mueran, deberán ser enterradas a costa de sus dueños en un hoyo de 10 pies de profundidad, á lo menos, y á distancia de 500 metros de la población. 

Art. 58. Se prohíbe en general el dejar caballerías sueltas o atadas en las calles y plazas públicas.

Art. 59. Con el fin de evitar los perjuicios que se irrogan empedrado y cañerías de las fuentes públicas, se prohíbe la entrada de toda clase de carruajes por las calles, pudiendo únicamente transitar por la carretera y utilizar como parada para carga y descarga la plazuela de San Felipe; sólo podrá conceder el Alcalde la entrada de carros para conducir piedras ó materiales que por su extraordinario peso no se puedan entrar de otra manera. 

Art. 60. Igualmente se prohíbe el dejar los carruajes á las puertas de las posadas ó calles adyacentes, pues únicamente pueden hacerlo en la referida plazuela de San Felipe ó cacheras apropósito. Los que faltaren á las disposiciones anteriores de este capitulo, serán castigados con las multas de 1 á 15 pesetas.

Paseos públicos.

Art. 61. En los paseos públicos y los demás sitios de gran concurrencia se guardarán la compostura y corteses formas que exigen el decoro y el buen nombre de todo pueblo culto. Los que se condujeren de otra manera, serán castigados como autores de escándalos públicos.

Art. 62. En los paseos públicos queda terminantemente prohibido la entrada de caballerías.

Art. 63. se prohíbe causar daño á los árboles y asientos de los paseos públicos. Los contraventores á las disposiciones de este capitulo serán castigados con las multas de 1 á 10 pesetas.

Edificaciones y obras.

Art. 64. Se prohíbe proceder á ejecutar ninguna obra exterior en las casas, edificios y vías públicas sin pedir licencia al Ayuntamiento para intervenir en la alineación y ornato de la misma.

Art. 65. Los dueños ó encargados de las obras cuidarán de que con los escombros ó materiales no se causen desgracias, poniendo guardia para avisar á los transeúntes ó cortando el paso de la calle, si no fuera de mucho servicio.

Art. 66. En el momento que se concluya la carga ó descarga de materiales se deberá limpiar perfectamente la calle y retirar los escombros que procedan de la obra. 

Art. 67. Solo durante las obras podrá utilizarse la vía pública para el descargue de piedra, cal y demás materiales, desapareciendo éstos por completo terminada la edificación, ó antes, si fuere posible.

Art. 68. Los cimientos de todo edificio que se construya de nueva planta, así como los que se abran para el ensanche ó reparación de edificios existentes, tendrán la profundidad necesaria para descansar en terreno firme, ajuicio de peritos 

Art. 69. Durante las obras de construcción, reparación ó mejora, el Arquitecto ó Maestro que disponga la Municipalidad podrá inspeccionar los trabajos y examinar los materiales cuando lo juzgue conveniente, estando facultado para hacer suspender la obra, dando parte sin demora. 

Art. 70. Los dueños de edificios que amenazasen ruina quedan obligados á dar parte al Alcalde en el momento que advirtieren la menor señal de peligro, adoptando por su parte las necesarias disposiciones para evitar desgracias, sin perjuicio de las que la Autoridad tuviere oportuno dictar á su vez

Art. 71. Si el dueño de un edificio ruinoso no se prestase desde luego á tomar las precauciones convenientes para evitar un hundimiento, lo hará por si la Autoridad local, pero siempre á costa del propietario de la finca.

Art. 72. Los particulares no podrán apuntalar exteriormente los edificios de su propiedad sin permiso de la Alcaldía, que adoptará en cada caso las precauciones que juzgue necesarias.

Art. 73. antes de precederse al derribo de un edificio se colocarán apeos y codales, para evitar que sufran los inmediatos. Este gasto correrá, por cuenta del propietario de la finca por derribar. Para dicha colocación se pondrá de acuerdo el Arquitecto ó Maestro elegido por el propietario que quiera verificar el derribo con el que nombren sus vecinos, y en caso de discordia, los dos facultativos nombrarán un tercero.

Art.74. Los dueños de edificios que á causa de amenazar ruina fueren denunciados al Ayuntamiento por el Arquitecto provincial los repararán, si son susceptibles de ello, en el plazo que el Municipio les señale, y caso de no verificarlo así, se dispondrá la reparación por cuenta del Ayuntamiento con cargo al valor del solar del edificio, vendiendo éste en pública subasta, si fuere necesario, y quedando en favor del Municipio el valor que, hubieran ofrecido por él, sin perjuicio de exigir la responsabilidad que el propietario hubiere contraído con arreglo al Código penal y demás disposiciones vigentes.

Art. 75. El Ayuntamiento tendrá facultades para ordenar que cualquier edificio que se considere ruinoso sea reconocido por maestros alarifes de la localidad, y en el caso de que por éstos se confirme el mal estado del edificio, podrá mandar que se reedifique en la forma, que dispone el articulo anterior. En el caso de que hubiera que proceder al derribo de todo ó parte del edificio, lo hará por su cuenta el propietario, y si se negara á ello lo verificará de oficio el Ayuntamiento, pero siempre bajo la responsabilidad del dueño de la finca, que queda en la. obligación de satisfacer todos los gastos causados, á menos que al Municipio le conviniera indemnizarse con los materiales y solar del edificio derribado, cuyo derecho se lo reserva, puesto que el dueño indica renuncia á él al no tomar parte en el asunto. Los contraventores á este capitulo se castigarán con multas de 5 á 25 pesetas sin perjuicio de las demás responsabilidades á que se hagan acreedores.

Policía urbana.

Art. 76. se prohíbe sacudir sobre la calle, ó en ella, mantas, ropas, serillos, etc. después de las ocho de la mañana.

Art.77. Las aguas extraídas de los sumideros, fregaderos, pozos sucios, y sobre todo la que se emplea en remojar el bacalao, y en general cualesquiera otras materias que pudiesen comprometer la salud pública, se depositarán en el arroyo principal llamado de la Villa, y no podrán trasportarse por las calles sino en cubos, ó cosa parecida, bien tapados.

Art. 78. Ningún habitante de esta población podrá tener en los parajes exteriores de su morada sobre la calle ó vía pública tiestos ni objetos de ninguna clase cuya caída amenazase y pueda causar daño á los transeúntes

Art. 79. Queda terminantemente prohibido arrojar á la calle ó sitios públicos aguas, piedras, basuras, despojos ú otros objetos cualesquiera que puedan ensuciar ó causar daños á las personas ó en las cosas.

Art. 80. Se prohíbe lavar y fregar en las fuentes públicas, pudiendo hacerlo en los arroyos señalados al efecto.

Art. 81. Las ropas que procedan de personas que hayan padecido enfermedad contagiosa, serán lavadas en la fuente de Valdelogroño, ó en el rio, con el fin de evitar la propagación del mal.

Art. 82. Todos los vecinos están en la obligación de tener siempre limpia su calle, barriéndola, por lo menos, dos veces á la semana.

Art. 83. se prohíbe formar estercoleros ó muladares á menos de quinientos metros de la población y veinte de los caminos públicos, teniendo derecho la Autoridad á quemar las basuras que no se encuentren en este caso, sin perjuicio de la multa correspondiente.

Art. 84. Se prohíbe que los cerdos anden sueltos por las calles y paseos públicos.

Art. 85. Se procurará que los corrales ó cobertizos donde los cerdos se encierran estén lo más limpios que sea posible, retirando con frecuencia las basuras. También ha de procurarse el que no haya aglomeración de estos animales, y menos en las casas ó corrales céntricos de la población.

Art. 86. se prohíbe tender cueros de reses vacunas en la vía pública, debiéndolo hacer fuera de la población. Los contraventores á las prevenciones de este capitulo serán multados con 2 á l0 pesetas.

Riñas y juegos de muchachos.

Art. 87. se prohíbe dentro y fuera de la población las riñas y pedreas de los muchachos y toda clase de juegos de los mismos que puedan causar daños a los que en ellos tomen parte o a los transeúntes. Los padres, tutores o encargados serán responsables civilmente de los daños que sus hijos o pupilos causaren, bajo; la multa de 1 á 5 pesetas, 

Perros.

Art. 88. Queda prohibido que los perros anden vagabundos por la vía pública sin llevar bozal. -

Art. 89. también llevarán bozal todos los perros que se tengan en sitios ó establecimientos públicos, como tiendas posadas, tabernas, molinos, etc. 

Art.90. Los perros vagabundos que no lleven bozal pueden matarse en la vía pública por medio de extrignina ú otra forma.

Art. 91. Cuando se declare entre los perros alguna enfermedad hidrofóbica, se les deberá tener á todos recluidos y atados. Los que se encontrasen en la vía pública abandonados serán muertos.

Art. 92. En el momento que fundadamente se sospechare que un perro se halla atacado de hidrofobia, deberá su dueño sacarle á despoblado y hacerle matar.

Art. 93. Así que se supiere haber sido atacado de hidrofobia un perro, todos los que hubiere en la población deberán ser atados y recluidos para que no puedan salir de casa de sus dueños en muchos días. A los contraventores al presente capitulo se les impondrá la multa de 2 á 15 pesetas.

Inundaciones é incendios.

Art. 94. En caso de inundación ó incendio, cualquiera que sea la causa que lo produzca, todos los vecinos quedan obligados á concurrir con su auxilio en favor de las personas y las cosas, no habiendo en hacerlo peligro grave, y á contribuir á la ejecución de aquellas medidas que la Autoridad municipal juzgue conveniente adoptar en pro del vecindario, bajo la multa de 2 á 15 pesetas.

Limpieza de excusados y letrinas.

Art. 95. Las materias fecales que se extraigan dé los excusadas serán conducidas tapadas á los sitios destinados al efecto en el arroyo de la Villa, por las mañanas hasta las seis en el verano y siete en invierno, y por las noches á las nueve y siete respectivamente. Los que contravengan^ á lo que dispone este articulo serán castigados con la multa de 1 á 6 pesetas.  

Frutas y legumbres.

Art. 96. se destinarán expresamente á la venta dé frutas y legumbres los sitios que designe el Ayuntamiento. 

Art. 97. se prohíbe terminantemente llevar al mercado y poner en venta frutas ó legumbres podridas, ó que no estén en sazón, ó que por cualquier otro concepto sean de mala calidad.

Art. 98. Las frutas verdes ó las pasadas ó alteradas serán decomisadas y arrojadas al río. Los que infrinjan lo dispuesto en los artículos de este capitulo serán castigados con la multa de 1 á 5 pesetas."

Venta de leche.

Art. 99. La leche que se ponga á la venta, y lo mismo la que fuera llevada adomicilio por los propios lecheros, deberá ser siempre pura y fresca y no contener otras sustancias ó mezclas. 

Art.100, El Inspector de Carnes y lo mismo los agentes de la Autoridad podrán hacer la prueba con los instrumentos ó aparatos que se les facilitarán al efecto, para cerciorarse de si la leche que se halla ala venta está ó no adulterada. Cuando no se encontrase en buen estado por cualquiera causa, será denunciada.

Art. 101. Queda prohibido conservar la leche ó medirla con vasijas de cobre.

Art. 102. Las medidas que usaren los lecheros deberán estar aforadas á las oficiales y contrastadas en regla. Los contraventores á cuanto dispone el articulo anterior serán castigados con la multa de 2 á 10 pesetas.

Pescados y mariscos.

Art. 103. Todo pescado ó mariscos puesto á la venta que se hallare en mal estado de conservación, será decomisado inmediatamente por la Autoridad ó sus delegados, y quemado ó arrojado al rio á fin de que nadie pueda hacer uso para el consumo, imponiendo además la multa de 2 á 15 pesetas.

Bebidas.

Art. 104. Se prohíbe terminantemente expender ninguna clase de vinos y licores con los que, para darles fuerza ó color ó aumentar la cantidad se hubieren mezclado agua ú otros líquidos ó sustancias que puedan ser nocivos á la salud de los consumidores, y se perseguirá severamente á los que en esa forma defrauden al público.

Art.105. Para medir los caldos no se usarán vasijas de cobre que no estuviesen perfectamente estañadas, y aun en este caso se las tendrá siempre con la mayor limpieza.

Art.106. Todos los embudos tendrán un colador para detener cualquier cuerpo extraño que hubiere en los caldos.

Art.107. Se prohíbe también vender vinos que estén agrios ó viciados. Los que faltaren á lo dispuesto en este capitulo, serán castigados con la multa de 2 á20 pesetas.

Panaderías. 

Art.108. Toda persona que quiera establecer en esta localidad una panadería, deberá previamente hacer su declaración en forma en la Alcaldía, y obligarse, bajo su firma y responsabilidad, á cumplir bien y fielmente todas las obligaciones y formalidades exigidas por las órdenes, disposiciones y reglamentos municipales vigentes sobre la materia.

Art. 109. Todos los panaderos deberán elaborar el pan de las calidades y peso que en este Reglamento expresamente se prescribe. El pan deberá ser constantemente bueno, de legitima calidad y clase corriente y estar bien amasado y cocido. Queda terminantemente, prohibido emplear en su fabricación harinas maleadas ó adulteradas, ni trigos averiados ó que no estuvieren limpios. 

Art. 110. Se prohíbe á los panaderos mezclar con la masa ingredientes, materias ó sustancias de ningún género, con el objeto de que el pan resulte más blanco. 

Art.111. El pan habrá de tener el peso de kilo y medio, un kilo ó setecientos cincuenta gramos, que es lo que, según costumbre, se usa en la localidad.

Art. 112. En las visitas que se giren á las tahonas, panaderías, hornos y puestos de vender pan por la Autoridad ó sus delegados, se inspeccionará rigurosamente la calidad y peso de los panes, y todo lo que resultare falto del peso que debe tener, será decomisado y entregado á los Establecimientos de Beneficencia, ó á los pobres de la población.

Art. 112 (duplicado). Las panaderías deberán estar constantemente abastecidas de pan.

Art. 113. En todas las piezas de pan que se vendan se pondrá la marca de la tahona ó panadería en que se haya hecho. Los que faltaren á alguna ó algunas de las prevenciones de este capítulo serán castigados con la multa de 2 á 20 pesetas.

Establecimientos incómodos, insalubres ó peligrosos. 

Art. 114. Todos los establecimientos que por la índole especial á que se dedican, .como son las tenerías, alfarerías, tintes, hornos, fábricas de aguardiente, de jabón, de cola, pozos de remojar cueros y demás clases análogas que puedan producir miasmas que perjudiquen á la salud pública ó ser un peligro de incendio por la gran cantidad de combustible que en ellos hayan de emplearse, no podrán establecerse desde esta fecha dentro del casco de la población, y en los que actualmente existen se procurará tener la mayor limpieza para evitar en cuanto sea posible los malos olores que de ellos se desprenden y todas las precauciones convenientes para evitar incendios.

Carnicería.- Venta de carnes y tocino.

Art.115. Se prohíbe; terminantemente poner á la venta carnes y tocino que no se hallen en perfecto estado de conservación y hayan sido muertas en el Matadero público y reconocidas por el Inspector, so pena de ser decomisados estos artículos.

Art. 116. Las reses que se destinaren á la matanza y consumo del pueblo, no han de padecer enfermedad alguna; en caso contrario se rehusará su admisión en el Matadero ó se mandará retirarlos por el inspector de Carnes.

Art.. 117. Todo el que ejerciere en esta población el oficio de carnicero deberá previamente dar parte al Sr. Alcalde y designar el local donde ha de ejercer su industria para que sea reconocido por la Autoridad ó Inspector de Carnes. 

Art.118. Los locales en que se expendan las carnes tendrán la capacidad, aseo y ventilación necesaria, a juicio del Ayuntamiento ó Inspector, si especialmente se le delega para que los reconozca.

Art. 119. Deberán asimismo dar parte á la Administración de Consumos del punto donde establezcan sus tablas; en cuyos establecimientos podrán entrar libremente, siempre que lo estimaren oportuno, los dependientes de la Autoridad con objeto de inspeccionarlos. 

Art.120. La tabla ó carnicería se deberá limpiar con el mayor esmero todos los días y estar siempre muy aseada, debiéndose lavar con cal las paredes cuando menos una vez al año.

Art.121. Se prohíbe vender ó manejar la carne á los que padezcan enfermedad contagiosa ó de asqueroso aspecto.

Art. 122. No se permitirá la venta de carnes en las que aparezca la menor señal de proceder de res enferma ó que presente mal aspecto por falta de limpieza. Los tablajeros que expendieren carne en malas condiciones, ó si se probase que la res no había sido degollada en el Matadero, se le impondrá la multa de 5 á 25 pesetas.

Art.123. Cada vendedor colocará en el sitio más visible de los puestos una tablilla que exprese la clase de carne y precio á que se vende.

Art. 124. La balanza estará colocada sobre el mostrador de modo que los compradores puedan cerciorarse del modo de pesar, prohibiendo al vendedor tocar á ella mientras se mantenga en oscilación sin determinar el peso.

Art. 125. Se prohíbe expender más de una clase de carnes en cada local.

Art.126. Las carnicerías solo podrán establecerse en las calles de 1a Plaza, la del Tinte, de las Armas, plazuela dé Merino, Cantón y San Juan Baja. 

Art. 137. En los locales destinados á la venta de carnes solo se permitirá que en ellos se expenda tocino, manteca, sebo y embutidos, y de ninguna manera otros comestibles, para evitar confusión y que éstos se impregnen de los olores que las carnes producen, ó absorban éstas los de los demás. Todos los contraventores de este capitulo se castigarán con multa de 3 á 25 pesetas.

Matadero

Art. 128. Todas las reses destinadas al consumo público deberán degollarse en el Matadero de la villa bajo la vigilancia del Inspector de carnes. El que contraviniendo á esta disposición matare reses, incurrirá en la multa de 5 á 15 pesetas. El encierro de las reses se verificará precisamente á las nueve de la mañana.

Art. 129. Se prohíbe la entrada en el Matadero de ninguna res muerta, ó con heridas recientes causadas por los perros ó los lobos ú otros animales carniceros.

Art. 130. Cuando un accidente fortuito haya imposibilitado poder andar á una res, esta circunstancia se probará debidamente, declarándose por el Inspector si es ó no admisible.

Art. 131. La matanza empezará dos horas, al menos, después de haber entrado las reses en el Matadero.

Art. 132. Ningún abastecedor ó tratante podrá matar otra clase de ganado que el permitido en la temporada por el Ayuntamiento.

Art. 133. Cuando por una causa imprevista no verificara cualquier tratante el encierro del ganado á la hora establecida, podrá concederle el Alcalde, si le parece oportuno, el permiso para matar en hora extraordinaria, siempre previo reconocimiento respectivo.

Art. 134. No podrán extraerse las reses para la venta hasta el día siguiente de degollarlas.

Art. 134 (Duplicado) Se prohíbe la entrada de perros con bozal y sin él en la Casa-Matadero.

Art. 135. En los meses de Junio, Julio y Agosto no se permitirá la matanza de moruecos ó carneros enteros.

Art. 136. Muertas las reses se practicará segundo reconocimiento para cerciorarse mejor por el estado de las vísceras de la sanidad de las mismas, dando parte el Inspector al Concejal que desempeñe el cargo de Jefe del Matadero de las que conceptúe nocivas á la salud, para que desde luego ordene sean separadas de las sanas y se proceda á su inutilización.

Art. 137. El Inspector, como Jefe del Matadero cuando no se hallen presentes el Alcalde ó Concejal encargado, cuidará que en el Establecimiento se guarde orden y compostura por todos los que intervengan en él, no permitiendo juegos, apuestas, disputas, ni, tampoco que se maltrate é insulte á persona alguna de las que concurran. A los que falten a cualquiera de los extremos que abraza este capitulo, se les impondrá la multa de 1 á 10 pesetas, y sin perjuicio de que el Ayuntamiento pudiera prohibir la entrada en el local á las personas que por su carácter ó condiciones dieran lugar á contiendas y disgustos en el Matadero, después de multados por primera y segunda vez.  
 
Art. 138. Durante las horas de matanza no se permitirá más gente en el Matadero que las personas que por razón de su oficio tenga que intervenir en ello. y las autoridades y sus dependientes.

Art. 139. El Inspector de Carnes dará parte diario á la Secretaría del ayuntamiento del número y clase de reses que se sacrifiquen, expresando el dueño á quien pertenezcan.

Art. 140. Igualmente pondrá en conocimiento del Concejal encargado del Matadero la aparición ó presencia de algún foco de infección, así como de las infracciones de estas Ordenanzas en lo que concierne al Matadero.

Art. 141. Las carnes se sacarán del Establecimiento con el mayor •a^eo y limpieza y cubiertas con paños limpios, incurriendo, en la multa de 1 á 5 pesetas los que lo hicieren en otra forma.

Art. 142. Todos los días se hará limpieza general en el Matadero por el matarife á quien corresponda en turno, bajo multa de 1 á 10 pesetas.

Art. 143. Solo se podrá matar oveja, cabra, ó macho de cabrío cuando con asentimiento del  Inspector de Carnes se otorgue por el Alcalde la correspondiente licencia.

Art. 144. La matanza de corderos dará principio todos los años el domingo de Pascua de Resurrección y terminará en 30 de Junio.

Art. 145. Los cerdos destinados al abasto público, se degollarán en el Matadero con las mismas formalidades que las demás reses; pero sólo se consentirá el hacerlo desde el 8 de Septiembre hasta el 1.° de Abril.

Art. 146. Además de lo dispuesto en estas Ordenanzas, se observarán en el Matadero las prescripciones del Reglamento de 25 de Febrero de 1859.

Peso

Art. 147. Las pesas y medidas que usen los expendedores de toda clase de géneros ó mercancías, serán las legalmente establecidas.

Art. 148. Los Tenientes, Regidores ó persona delegada por el Ayuntamiento, podrán por si mandar reconocer, pesar ó medir toda clase de artículos destinados al consumo público, estando obligados los particulares á personarse en el sitio destinado á repeso cuando sean requeridos por algún dependiente municipal, bajo multa de 1 á 5 pesetas.

Art. 149. Los Tenientes de Alcalde ó Regidores encargados, podrán disponer reconocimientos en las carnes, pescados, leches, caza y demás comestibles ó bebidas cuando lo estimen conveniente para cerciorarse de si los géneros se hallan en- buenas condiciones.

Art. 150. El Inspector expedirá certificación del estado de los géneros, en virtud de laque se permitirá la expendición de aquellos que tuviesen las condiciones convenientes y los decomisará en caso contrario.

 Art. 150 (duplicado). Cuando se efectuase el decomiso, el Regidor ó inspector dará parte al Alcalde o Teniente para que además pueda imponer al dueño del género la multa de 3 á 15 pesetas.

Art. 151. El Alcalde, los Tenientes o el Regidor de repeso, ó Inspector por delegación de aquél, visitarán, cuando lo creyesen oportuno, los establecimientos ó puestos públicos donde se expendan artículos de comer y beber, procediendo respectivamente á lo que determinan estas Ordenanzas.

Art. 152. El Regidor de semana es el encargado de vigilar la buena colocación de los vendedores en la via pública, distribuyéndolos en la forma que tenga el Ayuntamiento acordado: todas las cuestiones que se susciten con este motivo las resolverá en el acto definitivamente, bajo multa de 1 á 5 pesetas á los que no respeten sus órdenes.

Policía rural.

Art. 153. Queda prohibido tirar piedras ó cualesquiera otros objetos á los árboles, ya sean de particulares, ya se hallen en los caminos ó terrenos comunes; subirse á ellos para cortar ramas ó causarles daño en cualquiera otra forma, bajo la multa de 1 á 5 pesetas.

Caminos.

Art. 154. No se permitirá situar depósitos de materiales estiércoles, maderas, etc. en los caminos y demás vías públicas en forma que intercepten el libre tránsito.

Art. 155. Queda también prohibido causar daños en los caminos, sendas y veredas ó apropiarse alguna parte de sus terrenos.

Art. 156. Los estercoleros solo se podrán tener dentro de las fincas de sus dueños.

Art. 157. Para extraer arena ó piedra de las vías y caminos comunales, cualesquiera que sean, se habrá de pedir permiso al Alcalde. Los contraventores á los extremos que comprende este capitulo serán castigados con las multas de 2 á 10 pesetas.

De los fuegos en el campo

Art. 158. Se prohíbe la quema de rastrojera hasta tanto que no se hallen completamente levantadas las mieses en todo el término municipal, bajo la multa de 5 á 20 pesetas.

Disposiciones generales. Penalidad.

Art. 160. Todas las personas residentes en esta villa están obligadas á la puntual observancia de estas Ordenanzas.

Art. 161. Las denuncias de los contraventores se harán ante el Alcalde y los Tenientes en los respectivos Distritos por cualquier vecino, ó de oficio por loa Alguaciles, Serenos, Guarda de Policía y Paseos y demás dependientes municipales.

Art. 162. Los gastos que se causen por tasación ú otras diligencias serán todos á cargo de los infractores.

Art. 163. Los que no puedan pagar las multas por ser insolventes, a juicio de la Autoridad que las imponga, sufrirán el arresto de un día por duro.

Art. 164. Las multas por infracción de las Ordenanzas se impondrán por el Alcalde y Tenientes de Alcalde, quienes tendrán en consideración la gravedad de la falta, perjuicios causados y si es ó no reincidente el infractor. Dichas multas no podrán exceder de 25 pesetas, según la ley Municipal.

Art. 165. Las multas se entienden siempre sin perjuicio de la reparación de daños.

Art. 166. Las multas se exigirán en el papel especial que determina la ley de Ayuntamientos. 

Art. 167. (Suprimido.) .

Las presentes Ordenanzas se formaron por el Ayuntamiento en sesión de 27 de Mayo del presente año de 1884,. habiendo sido aprobadas por el Excmo. Sr. Gobernador dé la provincia en orden de 19 de Agosto siguiente con la supresión del articulo 167; y á virtud de lo indicado en dicha orden relativamente á los artículos 16 y 17, la Municipalidad en sesión de 26 del citado mes acordó la supresión de los mismos.

Brihuega 10 de Octubre de 1884. 

El Alcalde Presidente

Espigueo y racimeo.

Art. 159. Se prohíbe entrar á espigar ó racimar en los campos y viñas antes de que las cosechas hayan sido extraídas, bajo la multa de 1 á 10 pesetas.
Miguel retuerta.
P. A. del I. Ayuntamiento 

El Secretario Julián Concha